
El otro día tuve opiniones encontradas con dos amigas sobre algo que pudiera parecer superficial y de una opinión subjetiva de mi parte: Britney Spears. No quiero comenzar a sonar como Chris Crocker, pero muy sinceramente creo que esa mujer ha sido llevada al límite de su capacidad de resistencia, no una, sino múltiples veces. Mis amigas argumentaban que cómo era posible que me gustara una mujer tan "plástica", que mejor me buscara mujeres "de verdad"... Bueno, no puedo dejar de pensar en qué punto Britney Spears deja de ser una mujer "de verdad", un ser humano.. ¿Quién da derecho a juzgar a otra persona por sus actos "privados"? ¿Hasta qué punto la vida de alguien debe ser pública y qué cosas puede mantener en la intimidad?
En mi opinión, la foto de arriba, es.. difícilmente descriptible... Tiene un doble sentido: el del fotógrafo y el de Britney. El fotógrafo cumple con su función de llevar al público morboso lo que para él es un acto de locura.., y lo es, una locura inducida, un acto de rebeldía que es la otra cara de la foto, el otro sentido. La foto refleja odio, una explosión de ira por la frustración de no poder ser quien ella quiere, es un monstruo. Las pestañas rizadas y el collar contrastan en sobremanera con la expresión y la escacés de cabello.. ¿Qué intención hay detrás de rapar su cabellera? Para mí, rebeldía y liberación de este mundo.. La fotografía es genial por su brutalidad..
Muy independientemente de si Britney Spears se buscó o no llegar a ese estado de crisis, no es eso de lo que estoy hablando, sino de si es válido que los demás juzguen, persigan, atosiguen, acosen, critiquen, y disminuyan a Nada a un ser humano si así se les pega la gana.. y Britney Spears no ha sido la única, pero tal vez sí el referente más inmediato...



