sábado, 18 de julio de 2009
Mexicano Global
viernes, 17 de julio de 2009
Despertar

He de reconocer que al no ser de este país me resulto bastante complicado el tema, pero debido al gran interés que despertó en mi, decidi preguntarle a mucha gente, mexicana, a mi alrededor. Amigos, conocidos, extraños, mexicanos al fin de cuentas.1. Quitando telerañas.
Escribia alguien sobre la falta de cohesión entre los mexicanos. Y hablaba sobre la inexistencia de arraigo entre los habitantes de esta tierra. Nada más equivocado. La forma en que los mexicanos se cohesionan no depende de simbolos, íconos o imagenes vacías y carentes de sentido alguno. Los mexicanos están unidos por lazos visibles, por ligas sanguíneas que no conocen de razas ni de religiones, que asi como pueden ayudar a un pobre atrapado bajo los escombros de un terremoto, envian a sus soldados a rescatar gringos al otro lado de la frontera. Eso es ser mexicano. Eso y no las boludecesde íconos huecos que algunos tratan de vender o de "adorar".
Solidaridad, apoyo, confianza, honestidad... Eso es el mexicano. La identidad va más allá del color de piel, del idioma que hablas o de la zona en la que vivis. Lamentablemente, 500 años de luchas, de sangre, de sacrificios no han sido valorados para forjar una raza conciente de sus capacidades y conciente de la amalgama tan poderosa que los une a los otros.
2. Encuentro de mundos.
Pregunta: ¿De donde provienen los instrumentos del mariachi? En la respuesta se encuentra un claro ejemplo de lo que significa la identidad mexicana. La mezcla de distintos sabores, el punto de encuentro de razas, colores, olores, sonidos y costumbres. La convivencia diaria de libaneses, judios, mestizos, NATIVOS (dejemonos de indios), españoles, argentinos(¡!), chilenos y un largo etcetera ha creado la cultura mexicana. Sor Juana, Benito Juárez, Miguel Hidalgo... Todos son resultado de una rica fusión de culturas, son la muestra de los caminos nativos de Chiapas plagados por franceses y alemanes, las calles de la Ciudad de México atestadas de latinos y españoles, o las zonas fronterizas al norte, donde convergen estadounidenses y mexicanos.
3. Fraticidio
El caso mexicano es distinto a lo que se vive un poco más al sur. Sudamérica ha vivido siempre en guerra. Los "sudacas" sabemos perfectamente lo que significa estar verdaderamente luchando una batalla contra un hermano. Dictaduras militares, gobiernos fascistas, yankees invasores y algunas otras linduras, nos han orillado ha cruzar rios, fronteras o montañas para asesinar a los que son iguales a nosotros, explotando asi el falso nacionalismo y la cultura barata radicada en la defensa de una bandera. Los sudamericanos, hemos aprendido a vivir siempre mirando con cautelas, envidiando constantemente a los demás, y presumiendo al vecino, como si se tratara de un mecanismo de defensa, nuestras "grandezas". Esa ha sido durante siglos nuestra identidad, y nos ha servido de ejemplo, nos ha dado muestras de que nuestro "nacionalismo" o nuestro "amor" a la patria no radica en defender virgenes, banderas o territorios, símbolos de papel al fin de cuentas, sino que radica en mostrar nuestra solidaridad, nuestro apoyo y nuestra alma a los que la piden o la necesitan. Y creo que estamos aprendiendo bien, la cohesión latina actual es notable y eficaz. La unión de los verdaderos líderes populares nos ha llevado a alzar la voz ante los nuevos depredadores que nos acechan.
4. Un final.
En fin, la identidad la generamos todos, con nuestros actos y con nuestro ejemplo, con nuestro amor por nuestros vecinos, por nuestros niños y por nuestros antepasados. Identidad es estar orgulloso de lo que somos y de donde provenimos. Identidad no es sentirse mexicano.
Identidad es actuar con la conciencia del mexicano, es despertar, plantarle cara al sol, y enfrentar lo que venga...
Es eso, o le damos paso a la individualidad... Si, como perritos...

México profundo
Guillermo Bonfil remarca que existe un orgullo por el pasado, pero que así como sentimos un orgullo por él, no queremos establecer un nexo con nuestra actualidad, sino que lo tomamos
como algo que acabó y que no tuvo mayor trascendencia, y ¿qué es lo que sucede? Que estamos en un completo error, pues así lo vemos en la vida diaria y Bonfil hace un buen trabajo recordándonos esos “pequeños grandes detalles” de los que nos olvidamos. No debemos permitirnos como parte de esta cultura mexicana-precolonialista caer en el error de crear una escisión entre lo que Bonfil llama el ellos y nosotros. jueves, 16 de julio de 2009
3 ideas sobre identidad
¿Y si yo no fuera cierto?
Si sólo fuera producto de mi gran imaginación
Si fuera un puñado de mentiras que me cuento
Si estuviese hecho de ilusiones y sueños prestados
Si sólo soy un holograma creado por Microsoft para entretener miradas
Si mi cuerpo fuera hielo y se derritiera con el sol
Si fuera el reflejo opaco de alguien que lo olvido en un espejo
Si mis brazos, piernas y labios dejaran de funcionar
Si fuese sólo una sombra que con la luz desaparece
Si mis ojos no fueran más que papel mal cortado al fuego
Si sólo existiera en los recuerdos pasajeros de alguien más
Y si estas palabras no fueran mías
Entonces ¿qué de mí sería verdad?
2. La identidad viene de atrás, de antes. Se construye y se sobrepone.

3. La identidad no la construyo YO, la construimos NOSOTROS.
¿cuándo somos de veras lo que somos?,
bien mirado no somos, nunca somos
a solas sino vértigo y vacío,
muecas en el espejo, horror y vómito,
nunca la vida es nuestra, es de los otros,
la vida no es de nadie, todos somos
la vida —pan de sol para los otros,
los otros todos que nosotros somos—,
soy otro cuando soy, los actos míos
son más míos si son también de todos,
para que pueda ser he de ser otro,
salir de mí, buscarme entre los otros,
los otros que no son si yo no existo,
los otros que me dan plena existencia,
no soy, no hay yo, siempre somos nosotros...
La identidad de este blog es de NOSOTROS.
martes, 14 de julio de 2009
El país de nunca jamás
Un mexicano es un problema siempre, para otro mexicano y para sí mismo
Octavio Paz
El laberinto de la soledad
Un tema muy interesante, primero que nada hablar de cultura es algo muy complejo, hablar de identidad nos refiere a la ligadura de un concepto, el concepto del "mexicano" es multivalente, tiene muchos significados entre quienes lo perciben y entienden. La asimilación del mismo está ligado a asociaciones muy fuertes que cambian con el tiempo, debido a ello, cada quién puede hacer referencia a usos y costumbres muy generales y aún así no poder evitar proyectar su propio concepto del “mexicano” como su entorno o experiencia, un significado individual y generalizado, cada hombre es a final de cuentas la suma de sus circunstancias, sin embargo hay ciertos parámetros que son por todos reconocidos, que bien pudieran hacernos reflexionar en todo aquello que sabemos y nos “identifica” ante el mundo.
La identidad que tengo como “mexicano” me excluye totalmente de muchas personas, yo no me considero “mexicano”, soy un ciudadano del mundo, es cierto que aquí nací, aquí he crecido y lejos de sentir un nacionalismo exacerbado o enfermo, realmente siento más identidad con el hombre que con un “mexicano”, aún a pesar de que tengamos una asimilación cultural semejante, creo más en la libertad personal, prefiero guiarme por el individuo, trato de alejarme de los prejuicios, pues son demasiado dañinos.
Bien lo dice el himno, mexicanos al grito de guerra, México es un país de guerras, guerras entre sus gentes, guerras verbales, guerras mentales, guerras sociales, la única victoria es la división, la única victoria es la que nunca se ganará, vivimos en el país de nunca jamás.
Mucha gente valiosa nació en este espacio, gente que trabaja, que lucha, que cultiva, que se esfuerza, que construye, que crea y recrea, sin embargo el esfuerzo de estos es opacado por la fructífera actitud de muchos “mexicanos”, lo que construyen los primeros es desvanecido por las garras de la envidia, de la mediocridad, del hundir al otro, un pragmatismo heredado de siglos atrás cimentado en la ignorancia y el sometimiento, una ausencia de libertad, un complejo de inferioridad, unas alas dobladas por no querer volar.
Y es que esta tierra tiene no solo muchos problemas, sino tan pocas soluciones, podemos enunciar una lista interminable de querellas, pues es cierto que nuestros políticos son nefastos, que la burocracia está podrida, que la religión es el opio del “pueblo”, que “el pueblo” no quiere trabajar sino que lo “mantengan”, que es más fácil culpar al gobierno, que televisa embrutece al “pueblo”, que la coca cola mata más gente que la que muere por el ejercicio y también es cierto que tristemente este país JAMAS va a cambiar, porque no podemos cambiar a los demás y aún cuando podemos hacerlo con nosotros mismos al mejorar nuestro entorno, no podremos dejar de sentir esa compañía insípida de muchos seres nefastos que se hacen llamar “mexicanos”.
domingo, 12 de julio de 2009
Tema 1: Identidad
La identidad es el conjunto de características que hacen único a algo, hablemos de un algo concreto o abstracto, individual o genérico. Entre más concreto e individual es el objeto, necesita de más características que le especifiquen; la relación es inversamente proporcional para lo abstracto y genérico, o al menos eso se podría esperar. La nacionalidad entra en el segundo grupo. El nacionalismo es la identidad de un país (no un pueblo, aunque muchas de las veces sí son lo mismo).
En México sufrimos de un falso nacionalismo, pues son pocos los puntos de cohesión que tenemos como país y muchos los que nos diferencian a cada habitante del mismo. En México se pretende tener una cultura única con tradiciones y costumbres compartidas por todos los mexicanos, lo cual es totalmente falso. Me molesta mucho que la gente trate de utilizar la palabra indígena como insulto, pero igualmente me molesta los que defienden a estos grupos argumentando que “todos somos indígenas”. No es cierto. El grupo preponderante en este país es el mestizo, y aunque acepto que hay distintos grados de mestizaje, los casi 500 años de mezcla racial en este territorio han desarrollado al que yo creo que es el mexicano real, pues no es español ni indígena, pero tampoco tiene una cultura propia. La búsqueda de lo mexicano en las culturas prehispánicas dada después de la Revolución ha causado más confusión que integración. El mexicano tiene que entender que no es indígena. Habla español, pero no es español. Este mexicano se acabó de moldear al fuego traído de los Estados Unidos. Su cultura es más cercana a lo gringo que a lo indígena. Y aún así, este nuevo mexicano es diferente en el norte que en el centro y que en el sur, influenciado sólo un poco todavía por los restos de las culturas que ahí habitaron.
Lo único que tenemos en común todos (bueno, la gran mayoría) es el idioma, el territorio y la Virgen de Guadalupe. Se debería apoyar y conservar a los grupos indígenas, integrarlos al sistema sin obligarlos a abandonar sus costumbres y formas de pensar, a la vez que nosotros debemos comenzar a reconocernos como una nueva raza, no arraigarnos a un pasado inexistente del que no formamos parte, sino ver hacia el futuro y comenzar a construir lo que queremos ser como país y pueblo, conservar lo que se ha adaptado hasta nuestros días, evitar copiar e introducir costumbres, y desarrollar las propias congruentes a lo que somos hoy.


